sábado, julio 15, 2006

Leyendo a Lautréamont

"...en esta clase de relatos, donde una pasión, sea del género que sea, se abre sin miedo paso en medio de todo obstáculo, no hay razón para diluir en un recipiente la goma laca de cuatrocientas páginas banales. Lo que pueda ser dicho en media docena de estrofas, hay que decirlo, y después callarse".

De "Los Cantos de Maldoror", Conde de Lautréamont.

5 Susurros:

Anonymous licantropica said...

"y despues callarse"

espero mi docena de estrofas....algun dia apareceran ;)

dom. jul. 16, 01:49:00 a. m. 2006  
Anonymous marta drooker said...

jajaja... yo también, como Licantrópica, espero mi docena. Y espero que lo que me llegue no sean facturas!

lun. jul. 17, 05:14:00 p. m. 2006  
Anonymous Rosa Roja said...

Licantrópica: con seguridad que aparecerá tu docena justa.

Marta: no seas materialista :)))

dom. jul. 23, 05:38:00 p. m. 2006  
Blogger Cadenet said...

¡Sin embargo a algunas gentes les resulta tan dificil callarse la boca! No sé... como si la cantidad de palabras fuera inversamente proporcional a la cantidad de neuronas, ¿no? No sé... digo, digo yo que hablo mucho, aclaro. ¡Ja! Saludos.

lun. nov. 06, 10:16:00 p. m. 2006  
Blogger larosaroja said...

Cadenet ¡Cuánta razón tienes! Hay personas a las que les resulta imposible quedarse calladas. Bueh, no digo calladas completamente pero hablar menos, sí. Le harían un bien al resto de la humanidad ¿no? :)

dom. abr. 08, 03:57:00 p. m. 2007  

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